Todos los corazones del mundo
Después de más de un mes volví. Me fui de vacaciones, tuve finales y he tenido un writer's block ENORME que no me dejaba escribir.
Cinco meses. Es lo que llevo viviendo en España y está a punto de terminar. La verdad que lo más difícil es dejar a las personas atrás, porque nunca volveremos a estar todos juntos en este lugar. Una de las cosas más importantes que aprendí fue a no tener miedo de perder a las personas.
Cuando todo es temporal, porque llegué aquí con un vuelo de regreso, la sensación de que el tiempo pasa rápido se triplica pero también la forma de ver tus relaciones con otros. Ahora que lo pienso, llevaba una semana conociendo a mis amigas y ya les confiaba mi vida entera.
Obvio que no confío en todo mundo full desde el minuto uno pero estar consciente de que el tiempo se está acabando me ha hecho pensar menos las cosas. Yo, la persona que más piensa los posibles escenarios antes de hacer algo, estoy siendo la más espontánea y, aunque al principio me sentí súper out of character, ya estoy aprendiendo a que maybe, es mi yo de ahora (porque sí, me rehúso a no cambiar).
Ahora que todo se está terminando, estoy feliz de todo lo que pasó, de las personas que conocí (tanto las que se quedarán en mi vida y a los que no volveré a ver) y más que nada, de que por fin aprendí que arriesgarte a tener algo por un tiempo es mejor a quedarte sin estas experiencias (porque OBVIO yo me encariño hasta con el que atiende en la cafeteria).

Tengo amigos de todos lados, algunos viven lejos, otros viven cerca, pero todos tienen un pedazo de mi corazón y de mi vida con ellos.
-Paty



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