top of page

El precio de cumplir sueños

Foto del escritor: Patricia Berretta
Patricia Berretta
19 jun 2021
2 min de lectura

Hoy desperté nostálgica, quiero pensar que es porque vi Luca o tal vez son mis hormonas. Pero bueno, me puse a pensar en cómo era mi vida hace un año porque he cambiado mucho, he crecido y aprendido también he llorado, viajado y reído. Hace un año, tenía mucha ilusión de todo lo que iba a venir y debo admitir que, salvo una cosa o dos que podrían haber sido diferentes, todo ha sido mejor de lo que me podía imaginar. Vivo en el lugar que siempre he querido, he conocido personas increíbles que llenan mi vida, he leído como loca y acabo de encontrar mi hobby favorito que es salir a caminar (sí, como señora de 60 años).


A pesar de despertar todos los días en el lugar más increíble del mundo, hay una división en mi corazón que a veces provoca que este se me haga chiquito. Y es que nadie me contó lo difícil que era vivir en dos lados (básicamente). Haberme arriesgado y mudarme al otro lado del mundo siempre va a ser la mejor decisión que tomé (hasta ahora verdad porque tengo 24 años) y de verdad que nunca había estado tan contenta conmigo misma porque hoy, el futuro tiene infinitas posibilidades. No sé cuál vaya a pasar, ni tampoco en dónde voy a terminar pero la incertidumbre que antes me asustaba tanto ahora es lo que me hace levantarme todos los días de mi cama.


Sin embargo, hay otros días (véase hoy) en los que pienso en lo que me he perdido. Hay comidas familiares en domingo, los primeros meses de mi sobrina, los cumpleaños de mis amigas, sus bodas, sus baby showers, etc. que han pasado mientras yo estoy a ocho mil kilómetros pero gracias al cielo (y a la tecnología) puedo estar ahí, aunque sea por facetime. Porque nadie me advirtió que hay días más complicados (llenos de nostalgia y soledad) en los que quisiera poder tomar un avión de 12 horas solo para ir a abrazar a mi mejor amiga.


Nadie me contó el precio de tener sueños grandes y la valentía de ir tras ellos, de no parar por miedo ni por pensar en todo lo que podría salir mal. Porque ese precio es el de extrañar, el de tener el corazón en dos lugares al mismo tiempo, en dos zonas horarias, y estar pendiente de la gente que te importa y que te valora a través de un teléfono.


Pero a pesar de que nadie me lo contara, estoy feliz de haberlo descubierto yo sola, me siento agradecida de tener la capacidad de querer tanto, de tener un corazón enorme y extrañar con todo el alma porque eso significa que tengo a personas increíbles en mi vida porque son las mismas que me apoyan todos los días y se preocupan por mí.


La verdad que incluso que a pesar de todo lo que cuesta mudarte al otro lado del mundo sola, el cumplir tus sueños y construir la vida que quieres, lo vale.



Foto mía de ayer para que recuerden mi cara porque este writer's block duró 800 años (una disculpa)




lovelovelove,

-Paty

Comentarios


bottom of page